Patrimonio

Iglesia de Sant Nicolau


  • Església Parroquial de Sant Nicolau

La Catedral de la Costa

Historia

La primera iglesia que hubo en el pueblo, para la que se solicitó la condición de iglesia parroquial en 1560, se dedicó a san Nicolás, patrón de los marineros y niños, y a san Antonio Abad, patrón de los animales y de los labradores. Esa iglesia ocupaba el mismo lugar que hoy día ocupa el templo actual y se construyó también en el espacio donde hubo una vieja capilla dedicada a san Antonio. En 1565 se abrió la capilla de las santas Justa y Rufina, patronas de uno de los oficios locales más importantes, el de los olleros. El maestro de obras fue Joan Soler, autor de la iglesia parroquial de Sant Cebrià de Vallalta. Este mismo arquitecto ideó en 1567 la capilla del Roser, de devoción mariana y que tomó importancia en Malgrat de Mar porque se dedicó a la figura de la Virgen del Rosario después de la victoria en la batalla de Lepanto (1571), en la que el pueblo de Malgrat participó. Finalmente, en 1606 se encargó el retablo mayor al escultor Claudi Perret, maestro venido de Borgoña de gran importancia en el mercado escultórico catalán del primer cuarto de siglo XVII.

La historia del templo actual empieza en 1761 cuando se escoge por elección popular al arquitecto de Barcelona Francesc Trilles para que sea el encargado del diseño. En 1783, se acaba la construcción de la iglesia con el aspecto que conserva hoy día. El diseño general es funcional, pulcro y austero, propio de la cultura arquitectónica de la época, marcada por los primeros impactos de la cultura académica y antibarroca. Durante la Guerra Civil (1936-1939), se incendió y saqueó la iglesia, y desaparecieron los objetos más valiosos (dos custodias, una cruz y el órgano). En los años cuarenta la iglesia fue restaurada.

Arquitectura

La planta de la iglesia tiene forma de cruz latina, con una nave central y dos laterales, separadas por pilares gruesos y con cúpula en el crucero. La nave es de grandes dimensiones (45 m de largo por 24 m de ancho), por lo que se le llama Catedral de la Costa. La nave central está cubierta con bóveda de cañón con lunetos y las laterales con bóveda de aristas. El peso de las bóvedas descansa sobre los muros perimetrales reforzados con contrafuertes.

La fachada neoclásica del siglo XVIII tiene coronamiento ondulado y una portada de líneas clásicas con una hornacina abarrocada donde se halla la imagen de san Nicolás de Bari y un rosetón que ilumina el interior de la nave. Cabe destacar la portada y el aplacado de la parte central en piezas de mármol de color blanco-gris. A la izquierda de la fachada está el campanario de torre macizo, ochavado, que también se levantó en el siglo XVIII y permanece inacabado.

Altar mayor

En el centro encontramos la imagen del patrón san Nicolás, a la derecha, la imagen de san Juan y a la izquierda, la de su hermano san Pablo. Las dos últimas imágenes son las más recientes, del año 1885, y se construyeron cuando se restauró el altar mayor y se pintó la iglesia.

Capilla de los Dolores

Se sitúa al lado derecho del altar mayor. La Virgen estaba dentro de un camarín porque en época de procesiones la sacaban a la calle. En 1888 se adosó a la pared derecha un pequeño altar gótico con la imagen del Santo Cristo de la Agonía. Al lado encontramos la imagen de la Virgen Desolada.

Altar de San Pedro apóstol

Es de grandes proporciones; tal vez fue el antiguo altar mayor y así parece revelarlo su sagrario, elevado en forma de cuadro. Es de estilo plateresco, en el centro encontramos la imagen de san Pedro, a la derecha, la de san Miguel y a la izquierda, la de san Antonio Abad. En la segunda estancia se venera la imagen de san Pablo apóstol.

Altar de San José

Es del siglo XIX y sustituyó al de las santas Justa y Rufina (sus cuerpos se guardan dentro de una urna de vidrio). La imagen de san José es una joya escultural regalada por la familia Garriga en 1883. A su derecha encontramos la imagen de Nuestra Señora del Amor Hermoso y a su izquierda, la de santa Teresa de Jesús.

En el centro de la segunda estancia, se hallan las imágenes de san Sixto y san Tou (o Hou, derivado de Teobaldo) martirizados durante el siglo IV. En la parte derecha, está la imagen del ángel de la guarda y en la de la izquierda, la de santa Justina.

Altar de Santa Lucía

El altar contiene la imagen de la santa, a la derecha se venera santa Filomena y a la izquierda, santa Susana.

Altar de Nuestra Señora del Carmen

Contiene en el centro la imagen de la Virgen del Carmen. A la derecha, la de san Narciso (obispo de Girona) y a la izquierda, la de san Francisco de Asís. Es de estilo barroco y en 1912 fue restaurado por el pintor Xavier Garriga y se colocó allí el cuadro de las almas del purgatorio, obra de los señores Pahissa y Casanovas.

Altar del Ecce Homo

De estilo catalán, fue construido en 1819. Además de la imagen de Jesús vestido al ser presentado ante el pueblo desde el balcón de la casa de Pilato, venera la imagen de san Mariano.

Altar de San Isidro

Es de estilo barroco. Son notables sus columnas salomónicas y el trabajo delicado de decoración. La imagen de san Isidro está en el centro, a la derecha se halla la de san José y a la izquierda, la de santo Domingo de Guzmán. En el medio de la segunda estancia se venera la imagen de san Antonio de Padua, acompañada de pequeños retablos que representan episodios de su vida.

El campanario

Data del siglo XVIII pero permanece inacabado. Solo se cubrieron las campanas a pesar de tener las piedras trabajadas para construirlo en su totalidad. Tiene cuatro campanas: la primera, la mayor, es del año 1816 y tuvo por padrino el Sr. Mercader; la segunda, también del año 1816, la fundió el Sr. Anton Raurell de Vic; la tercera y la cuarta son del año 1795 y las hizo el Sr. Damià Ventura.

Altar del Rosario

De estilo barroco, de principios del siglo XVII. La Virgen del Rosario tiene a su derecha la imagen de san Telmo y a la izquierda la de san Poncio. En la parte superior se halla la imagen de santa Catalina.

Capilla del Santo Cristo

Habilitada para acoger el Santísimo Sacramento. El altar fue restaurado en 1871. En él, se venera la antigua imagen del Santo Cristo, la de san Juan Evangelista y la de María Santísima. La imagen del Santo Cristo parece una obra de principios del siglo XVII. En el entrepaño de la pared sur se adosó un altar gótico del Sagrado Corazón de Jesús que data del año 1890.

En la columna derecha hay un altar gótico de la Purísima y en la columna izquierda otro altar gótico de San Luís Gonzaga. Los dos altares son obra de Josep Laboria y Joan Lafarga.

El sombrero del púlpito del evangelio ostenta la imagen de san Juan Evangelista, si bien erróneamente lleva la bandera de san Juan Bautista. El del púlpito de la epístola es un emblema de la Fe, imagen que muestra un cáliz y una hostia en la mano con los ojos tapados.

Un cuadro antiguo pintado al óleo y colocado cerca de la pila bautismal, nos recuerda el bautismo de Jesús por san Juan.