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La pilona, todo un símbolo de Malgrat de Mar


La Iglesia de Sant Nicolau, la Torre del Castell, la Torre de Ca l’Arnau, la Torre de la Vidua de Can Sala… Malgrat de Mar tiene muchos edificios y monumentos emblemáticos, pero si hay uno que destaca por encima de todos ellos, es sin ninguna duda ¡“La Pilona”!

Todos los que visitan nuestro pueblo y en especial nuestras playas, se quedan mirando esta icónica construcción ubicada dentro del mar, a medio kilómetro de la costa, frente a la playa del Astillero.

Una pregunta típica que se hacen muchos de los turistas y visitantes de nuestro pueblo es: ¿Qué es esta extraña roca?

Es por esto que hoy os queremos explicar la historia de este icónico elemento de nuestro patrimonio cultural.

Para empezar, diremos que no es ni una roca, ni una isla. Es una plataforma artificial.

Su origen se remonta al año 1909, año en que una poderosa compañía minera francesa creó la “Sociedad de mines de Ferro de Malgrat”. Esta empresa invirtió mucho de su capital en mejorar las infraestructuras de explotación que habían fracasado anteriormente. Lo que hicieron fue construir un sistema de transporte aéreo (un teleférico), formado a partir de cables que se sustentaban a partir de torres mecánicas, e iban desde las “Mines de Can Palomeres” hasta la plataforma que había encima de “la Pilona”. Este sistema contaba con un recorrido total de 1,5 km y de esta manera transportaban el mineral que provenía de las minas hasta los barcos.

El equipo humano encargado de hacer funcionar toda la maquinaria estaba formado por 270 hombres, la mayoría de ellos provenían de Murcia, tierra de la cual emigraron para buscar trabajo como mineros en Malgrat de Mar. Este operativo empezó a funcionar el 12 de noviembre de 1911 y llegó a realizar un total de 21 cargamentos, Inglaterra fue la destinación principal durante los primeros años que «la Pilona» se encontró operativa y recibió un total de 34.000 toneladas. Para poder elaborar estas tareas, eran necesarios 4 o 5 hombres para preparar el material desde la estación de carga, más unos 8 más, que se encontraban en la plataforma de “la Pilona” y se encargaban de vaciar las vagonetas.

En el año 1914, coincidiendo con la Primera Guerra Mundial, la explotación se abandonó. El barco que transportaba el último cargamento (el que hacía el número 21), fue hundido delante de Ámsterdam.

A partir de ahora, si vienes a Malgrat de Mar, y escuchas a algunos de nuestros visitantes preguntándose qué es esta extraña roca, les podrás explicar que es el vestigio minero más importante de nuestro pueblo.